miércoles, 15 de diciembre de 2010

A veces


A veces me siento mil y otras tantas me siento cero

alguna vez pensé en que mi cuerpo y mente eran de acero

En ocasiones, a punta de lengua guardo mil palabras. Otras veces, ni siquiera las ganas

mi discurso o mi silencio, ¿qué es más canalla?

a veces quiero salir volando. Otras, sólo quiero matar las horas cantando,

bebiendo café y pensando, "¿además de esto, habrá algo igual de amargo?"

una hora al día me siento en llamas. El resto del tiempo cuento luces rotas bajo mi almohada

mientras las horas escurren por mi cara;

y recuerdo la vez que caminé por la ciudad con los ojos cerrados

me costó dos caídas, un ojo y casi un millón de infartos...